domingo, 2 de octubre de 2011

Jehová es nuestra esperanza

Esperanzas que se reflejan en los Salmos 1-50. Grandiosos son los planes de Dios para con nosotros, es por ello que debemos confiar, tener fe, la seguridad de que la misericordia de Jehová nos cubrirá bajo su manto divino. Del consejo del pobre se han burlado, pero Jehová es su esperanza. 14: 6 Aunque en sombra de valle de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 23:4 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa de Jehová moraré por largos días. 23:6 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir la su templo. 27:4 Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría. 30:5 Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz. 36:9 Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz. 37:11 Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. 40:17

sábado, 1 de octubre de 2011

Alabanzas

Jehová merece toda la honra y toda la gloria. Así lo dicen los Salmos del 1 al 50. Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos. 8:1 ¡Oh Jehová, Señor nuestro cuán grande es tu nombre en toda la tierra! 8:9 Viva Jehová, y bendita sea mi roca, y enaltecido sea el Dios de mi salvación. 18:46 Para exclamar con voz de acción de gracias, y para contar todas tus maravillas. 26:7 ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. 36:7 Entraré al altar de Dios, al Dios de mi alegría y de mi gozo; y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío. 43:4 Rebosa mi corazón palabra buena; dirijo al rey mi canto; mi lengua es pluma de escribiente muy ligero. 45:1 El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordenare su camino, le mostraré la salvación de Dios. 50:23

jueves, 29 de septiembre de 2011

Los salmos hablan de Dios

Dios Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. 19:1 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado; y tu ley está en medio de mi corazón. 40:8 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo… 42:2 ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón. 44:21 Estos versículos han sido tomados de los Salmos del 1 al 50.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Quién es Jehová

Concepto, Jehová se puede definir de muchas formas. El salmista David lo califica de escudo, Señor, fortaleza, roca,refugio, pastor, luz, salvación, amparo... "Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; mi gloria, y el que levanta mi cabeza. 3:3 Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor, no hay para mí bien fuera de ti.16:2 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. 18:1 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador, Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. 18:2 Jehová es mi pastor; nada me faltará. 23:1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? 27:1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 46:1" Versos tomados de los salmos del 1 al 50.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Penurias

Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido. 31:10
Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. 32:3
Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor, y aun la luz de mis ojos me falta ya. 38:10
Pero yo estoy a punto de caer, y mi dolor está delante de mí continuamente. 38:17
Ciertamente como una sombra es el hombre; ciertamente en vano se afana; amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá. 39:6
Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche… 42:3
Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. 42:7
Cada día mi vergüenza está delante de mí, y la confusión de mi rostro me cubre. 44:15
Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo, y nuestro cuerpo está postrado hasta la tierra. 44:25
Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas. 25:17

Penurias podemos sentir en un momento de nuestras vidas, pero él Señor nos infunde aliento para seguir hacia adelante. Penurias puede sentir el ser humano en conciencia de pecado. Jesús es una luz en medio de la oscuridad.
Lecturas tomadas de Salmos 1-50.

La Palabra de Dios

Su palabra
La palabra de Dios contenida en la Biblia nos permite tener a mano una luz para iluminar nuestro andar por los caminos de la vida. Son como sorbos de agua cristalina, limpia, refrescante... Llénate de esta agua y vivirás para siempre.
"Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces. 12:6
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. 19:7
Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran al corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. 19:8
Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la destila del panal. 19:10"
Todas las lecturas han sido tomadas de los Salmos 1-50

domingo, 3 de octubre de 2010

Gracias te doy, mi Señor

Sé que estás en mi mente
Y en mi corazón,
En todo lo que pienso,
Y en todo lo que siento.
Gracias te doy,
Mi Señor.

Sé que estás en mis ojos
Ya que puedo ver
Todo lo hermoso
De tu creación.
Gracias te doy,
Mi Señor.

Sé que estás en mi boca
Porque puedo bendecir
Y sin problemas decir:
Gracias te doy,
Mi Señor.

Sé que estás en mis oídos
Pues puedo escuchar
Tu palabra de verdad
De luz y salvación.
Gracias te doy,
Mi Señor.

Sé que estás en mis manos
Porque puedo construir
¡Bendita la labor!
Gracias te doy,
Mi Señor.

Sé que estás en mi alma
Ya que puedo amar
Como tú nos amaste.
Gracias te doy,
Mi Señor.

Gracias, gracias, gracias
¡oh, mi gran Dios!