sábado, 13 de septiembre de 2008

Esperanza de primavera

Lágrimas que se deslizan
Como dos gotas de rocío
En la epidermis tierna y flexible
De una mejilla, en el estío.

Rabia contenida
Angustia soterrada
Callejón sin salida
Dolor en cierne
Alma aterrada

Impotencia elevada,
De verano las tormentas.
Lágrimas fluidas
Como río en primavera.

Alma compungida
Dolor que se despeña
sufrir que se agudiza
Heridas abiertas.

Existencia amarga
Espíritu que se apaga.

Viento de otoño
Heladas de invierno.
Pero al final de todo
Brilla el sol en el cielo.

Esperanza que se forja
Carga que se aligera
Herida que cicatriza
Alma que se sosiega.

Sol de primavera
Yemas de vida
Verdes praderas
Arco iris de sonrisas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Esperanza en primavera

Lágrimas que se deslizan
Como dos gotas de rocío
En la epidermis tierna y flexible
De una mejilla, en el estío.

Rabia contenida
Angustia soterrada
Callejón sin salida
Dolor en cierne
Alma aterrada

Impotencia elevada,
De verano las tormentas.
Lágrimas fluidas
Como río en primavera.

Alma compungida
Dolor que se despeña
sufrir que se agudiza
Heridas abiertas.

Existencia amarga
Espíritu que se apaga.

Viento de otoño
Heladas de invierno.
Pero al final de todo
Brilla el sol en el cielo.

Esperanza que se forja
Carga que se aligera
Herida que cicatriza
Alma que se sosiega.

Sol de primavera
Yemas de vida
Verdes praderas
Arco iris de sonrisas.

sábado, 30 de agosto de 2008

El estudio como fuente de esperanza


En agosto de cada año, se da inicio en la Repùblica Dominicana a un nuevo año escolar cargado de grandes expectativas, de nuevas esperanzas de construir un futuro para todos y todas.


Es por ello que vemos cómo un grupo numeroso de jòvenes, adolescentes y niños/as se presentan a los diferentes centros educativos en bùsqueda de oportunidades para iniciar un año escolar de 10 meses que lo pondràn en contacto con nuevos conocimientos que seràn la base de futuras profesiones y carreras tècnicas.


El estudio responsable, decidido y compartido es una fuente de esperanza. Una ardua tarea que se construye con la participaciòn de los y las estudiantes, de los maestros/as, de los directivos, de las familias y del Estado dominicano. Una labor que lleva a la consecuciòn de un empleo como fuente de ingresos tendentes a mejorar la vida personal, social y comunitaria de cada uno de los alumnos/as.

viernes, 21 de marzo de 2008

Paz



¿Habrá paz en medio de una vorágine

de odio atroz y violencia desmedida?


¿Será los anhelos de un pequeño rincón

en medio de los sueños perdidos?


¿Cómo el remanso de las aguas tranquilas

o el arcoiris y su dulce promesa?


¿Cómo las hojas amplias de los grandes árboles

o la suave brisa de la primavera?


¿Cómo los brotes de vida

y su mundo de flores tiernas?


¿Cómo los trinos armoniosos de las aves

y su vuelo sobre verdes prederas?


¿Cómo los colores lúcidos del alba

y su suave brisa mañanera?


¿Cómo la placidez de la luna plena

o el fulgor centelleante de las estrellas?


¿Cómo ambiente de paraísos divinos,

o el vuelo libre de palomas mensajeras?


Paz

¿Cómo el sentir de las almas buenas?

Se parte de mis sueños


A lo lejos, en el fondo último del horizonte,

Se vislumbra la esencia misma de la esperanza,

Un futuro promisorio cubierto de gloria,

Un pueblo que se anima a desafiar la ignorancia.


Un primer paso en el largo camino,

Un segundo paso da inicio a la jornada.

Paso a paso, poco a poco,

La historia del pueblo avanza.


Más allá de los obstáculos de la vida,

Más allá de las pesadillas baratas,

Más allá del silencio aterrador,

Más allá de la suerte ingrata.


Más allá de las páginas releídas

de augurios o de oráculos adversos,

son como los cantos inútiles de sirena

de los horóscopos de estos tiempos.


Acciones fructíferas son necesarias,

Praxis de mentes sensatas,

Lideres sabios que se afirman

sobre bases democráticas.


Se parte de mis sueños

En la construcción de esta Patria,

Que es mía y es de todos,

Patria de la esperanza.


Fe en las luces encendidas,

En los rumores de las aguas.

Fe en un manto verde que se tiende

Sobre las laderas de las montañas.


Fe en las arenas blanquecinas

Que se posan en las playas.

Fe en el fruto de la tierra

Que se siembra de mañana.


Fe en el tejido que cose

En las hileras de las fábricas.

Fe en la educación que se forja

En el fragor de cada aula.


Fe en el niño que crece

Bajo el manto de una mujer sensata.

Fe en el futuro cierto

Del hombre que trabaja.


Ven se parte de mis sueños

En la construcción de esta Patria.

Mira más allá del horizonte


¿Qué buscas con la mirada tirada por el suelo
acaso la huella imborrable de los sueños,
el rostro inacabado de los tiempos,
la ruta perdida de los desvelos,
el efecto eterno del cielo
O el reflejo cansado del silencio?

¿Es acaso una perdida moneda
Escapada de un bolsillo que se queja,
Síntesis de hambre y miseria,
De una esperanza que se aleja,
De un anhelo que se vuelca,
De un deseo que se rebela,
De una necesidad que no espera.

Hambre,
Síndrome insaciable de pan
De un estómago que no espera;
Que nos empuja hacia el eterno afán
de la lucha por la supervivencia.

Levanta ese rostro cansado
Mira al frente orgulloso
Aun tiene sanas tus manos
Y la gracia de un Dios misericordioso.

Mira más allá del horizonte
Busca el rastro firme de la esperanza
Sigue el ejemplo de un sol que se esconde
Para levantarse ufano cada mañana.

No eres un accidente en la vida


No eres un montón de huesos
Perfectamente articulados
O un paquete de hilos carnosos
Minuciosamente entrelazados.

No eres la larga sábana
Que se extiende sobre la carne
O un tropel de vellosidades
Para proteger tus entrañas.

No eres un torrente de sangre
Cálida, roja y nutritiva
Que fluye en forma constante
por toda tu estructura física.

No eres carne y hueso
En esta vida terrenal
Que sólo encamina tus pasos
Hacia el instinto carnal.

No eres máquina de sexo
Que del cielo se aleja
Y después de todo eso
El polvo de la tierra.

No eres un accidente de la vida
O un deseo caprichoso del destino.
¡Eres un propósito de Dios
Claro, firme y definido!

No eres una circunstancia fortuita
En un rincón de la existencia
Ni un alma insensible y gratuita
¡Eres una conjugación perfecta!